Recién me despierto y lo curioso es que ayer prometí levantarme a las 13hs para ir a comprar al Súper, cosa que nunca iba a suceder ni en los planes más ambiciosos de cualquier conquistador. Así que me desperté y descartamos por completo ir a comprar y nos iremos al Monte a comprar Yerba que tanto hace falta.
Aprontamos el agua caliente. Limpié el mate. Guardé todo en la mochila y arrancamos el auto. Puse música, esta vez el disco del Bahiano, uno que hizo hace poco, unas reversiones de sus temas, que lo descubrí y me encanta para viajes porque es tranqui.
Cuando llegamos a la dirección que muestra el mapa nos encontramos con que estaba cerrado, trato de escribirle a la página de Instagram, cosa que segundos después iba a borrar, porque, como vimos unos segundos más tarde, estaba cerrado. Hoy es pascuas. Una puntería la nuestra.
Nati estuvo hablando estos días con uno de los amigos que hicimos en Queenstown, Laucha. El 24 de enero de 2024 nos fuimos a ver a Foo Fighters a Christchurch. Estuvo hablando con él hace algunos días. La idea, decía, era encontrarnos luego de comprar la Yerba. Como el plan de la Yerba falló le dijimos de juntarnos ahora y Laucha dijo que si. Ahora estaba en la playa, pero volvía al camping agarraba algunas cosas y hacíamos lo que quisiéramos. Le dije a Nati que yo estaba para comer una hamburguesa y Laucha nos recomendó un lugar así que lo pasamos a buscar y fuimos para ahí.
Charlamos de la vida, nos contó como fueron sus últimos días en Queenstown, como fue que compartió el último mes con una chica que le gustaba y como eran las idas y vuelta y yo por dentro pensaba espero que esta historia llegue a buen puerto. Nosotros le contamos nuestra parte como fue vivir en Gisborne y la winery y como fue la experiencia de un día trabajando de Box Makers. También hablamos sobre nuestros planes futuros, nosotros no sabemos si ir a Australia y buscar trabajo allá o hacer carrera en wineries y estudiar enología. Laucha nos contó que su último día le regalaron un libro lleno de fotos de él y dedicatorias y nos lo mostró, me pareció un detalle genial por parte de la chica en cuestión que hablamos antes y de paso Laucha nos pidió si podíamos firmarlo otro día.
La verdad que se lo extrañaba mucho y quedamos en que nos iba a avisar porque en abril es su cumpleaños y podíamos hacer algo.
Llegamos a casa y el cielo estrellado era una pintura.