Como solo dormí 4 horas en total me costó mucho llevar adelante el ritmo de trabajo. Aunque terminé el turno de pie me sentí fulminado. Mientras iba manejando, a la vuelta, sentía que podía chocar en alguna curva así que traté de no ir rápido.
Recién me despierto y parece que hay un vientazo y la ropa sigue afuera. La lavé antes de ayer y no tengo ganas de sacarla. Me siento muy cansado y sin energías así que agarré la compu, como de costumbre, y me puse con la app.
Seguían los pensamientos intensivos sobre la llave del dúplex y sobre toda la discusión que habíamos tenido con Nati sobre el tema. Traté de evitar toda incomodidad en mi mismo con distracciones, haciendo de cuenta que ya el tema no existía y que se había solucionado.
Nos llegó un mensaje de que el trabajo iba a ser hasta la 1 de la mañana, por un lado bien porque íbamos a descansar por otro lado mal porque queremos facturar.
Mi viejo me avisó que le dio la llave a mi cuñado y yo sentí que había perdido una batalla, que la violencia había ganado, pero dentro mío sabía que ese era el precio que tenía que pagar para que la verdad salga a la luz.
Cuando fuimos a trabajar, no llevamos mucha comida así que comimos lo que teníamos a mano. Veo que Nati está hablando con la mamá, ya no pone los audios para que los dos escuchemos sino que ella escucha sola y después me hace un resumen. En fin el tema era otra vez el mismo: que alquilemos el dúplex porque ella necesita la plata con urgencia. Otra vez Nati le dijo que no y al siguiente break otra vez veo que Nati está escuchando un audio pero esta vez veo su cara y estaba entre triste, preocupada y asustada, los ojos estaban abiertos y algo húmedos. Otra vez violencia según me comentó Nati.
Le dije que no podía ser que siguiera con esa corriente nosotros habíamos cedido y que tendría que buscar la forma de solventar sus finanzas de otra manera no presionando a su hija y maltratándola.