En el laburo se empezó a escuchar cumbia y cuarteto. Los argentinos intervinieron el speaker para poner música y estamos disfrutando mientras laburamos, yo canto unas canciones y otros bailan un poco. Con Nati nos ponemos a hablar de su familia, de su mamá y de su infancia. Me contó algunas cosas que vivió donde la mamá era muy estricta y no la dejaba hacer ciertas cosas. A tal punto que le pregunté si había tenido una infancia feliz, a lo que me preguntó, que significaría una infancia feliz. Creo yo, le contesté, que es cuándo tenés más recuerdos agradables que decepciones. Le costó encontrar algún recuerdo feliz o encontrar las palabras para poder expresar lo que sintió de niña, pero culminó diciéndome que fue feliz hasta donde los límites le permitieron. Mientras hablábamos recibió un mensaje de alguien y se empezó a emocionar, casi se le caen las lágrimas. Me dice, mirá lo que me mandaron y veo un mensaje de Dany que decía que ella iba a ser una madraza y que nunca se va a olvidar de lo buena que fue con ella y de las enseñanzas que le dió. El claro ejemplo de que cuánto más te traten de endurecer más blando tenés que ser, puede más una caricia que una cachetada.
¿Que pasaría si mi sobrino emigra a Italia y llega a primera? Y en determinado momento tuviera que elegir entre jugar en la selección Argentina y la italiana y elige la italiana? Que diría yo en la radio, bueno lo tengo pensado ya. Obviamente quiero que elija la Argentina porque ahí es la tierra de los grandes jugadores, pero quizás estaría ponderando otras cosas que yo no sé. Y estaría bien, lo respetaría. Pero no me comparen la situación con la de Messi que de cajón eligió Argentina en vez de España. Porque sabemos que son cosas distintas. Messi se crió viendo el futbol de Aimar y de Román, su ídolo es el Payasito. Mientras que en España no jugaban nadie, Raúl quizás, y estaba apareciendo Xavi e Iniesta. Pero España no tiene historia, hasta el 2010 que ganó el mundial no existía y después se pinchó, Messi no es bobo mira futbol. Pero Italia es distinto tiene un presente áspero y hace mil mundiales que no compite, pero tiene 4 copas y la última la ganó con un Cannavaro y un Del Piero tremendos. Entonces son distintas las cosas.
A dormir que tenemos que levantarnos a las 11 para ir a trabajar a otro lugar solo por hoy.
A las once de la mañana arriba, me siento bastante dormido. Estuve en la cama hasta que tuve fuerzas de levantarme. La alarma de Nati sonaba cada 10 minutos hasta que se hicieron y media y ella se levantó también.
Cuando llegamos entramos por la puerta del depósito lo cuál estaba prohibido, pero esta vez nos la dejaron pasar.
El trabajo en si no era difícil, con un scanner parecido al celular tenías que escanear cada artículo y contabilizar cuantos se cada uno había. Al principio empecé por contar un perchero lleno de ropa, chombas y pantalones de niño; estaba por la mitad y una señora me dice «excuse me» y como me distraje perdí la cuenta. Tuve que empezar de nuevo y ya me puse de mal humor. Odie a la señora esa con todo mi ser.
Un poco por el cansancio, otro por la tarea repetitiva y por el pésimo salario me fui fastidiando; hacía las tareas sin ganas, trataba de que el tiempo solo pasara. Odiaba estar ahí. Así que en un momento me acerqué a Nati y sola me dice, nunca más vengo acá. Me empiezo a reír y digo, es exactamente lo que estaba pensando.