A Nati le hablan mal en el trabajo y a la noche, de nuevo, hablamos sobre cómo enfrentar situaciones y cómo poner límites
Nina fue al Oktoberfest y me contó cosas que no puedo revelar
[Escrito el 24 de agosto de 2026 basado en notas]
Al recordar levemente algunas situaciones que vivimos en esa empaquetadora, me doy cuenta de que al día de hoy hemos avanzado, al menos un poco. Nati fue víctima del abuso de autoridad que siempre perpetraron estos seres. Gente que se abusa del inmigrante, porque no entiende, porque quizás no te podés defender como sí podrías en tu idioma. Recuerdo alguna conversación entre nosotros tratando de buscar estrategias, aunque no existan, esa es la realidad, no existen, uno se puede defender solo yéndose, tal vez alzando la voz, una vez o dos pero tampoco para siempre. Siempre nos terminamos refugiando en nuestro entorno. Da pena, angustia, impotencia, se siente como si nada pudiera hacerse.
Nina, en una de sus tantas visitas, me contó que fue al Oktoberfest en… ¿Melbourne? Eso sí que no lo recuerdo. Contó que la pasó bien, pero me hizo notar un detalle que, si bien lo había visto, tampoco le di importancia. Me dijo: —¿Viste que Guido ya no me saluda?—, le dije que sí, que lo había visto, noté cierta distancia. Me dijo que Guido se le había declarado, pero ella lo rechazó, él se puso a llorar y todo se puso raro. Jamás conté nada hasta el día de hoy, donde no creo que nadie lea esto.


