Hoy fue un día agitado, de los más agitados hasta ahora. Corrí todo el tiempo de acá para allá poniendo etiquetas. Me molesta cada vez más no entender qué me dicen y contestar algo random. Pasó algo raro, una situación incómoda: vino la jefa y se clavó al lado mío a solo esperar. Dije: «Uy, ¿qué hice ahora?», pero la verdad no me perseguí mucho porque no había hecho nada, así que seguí con lo mío. Al rato le pregunto algo como: «Qué día ocupado hoy, ¿no?». Y me dice: «No tanto». Y lo que vino después fue un silencio incómodisimo.
El viejo del forklift con el que trabajo estuvo hecho una seda como en toda la semana, más que un buen día y nos vemos no hay. Al terminar el día me dice: «Nos vemos el lunes» a eso de las 17:30 y se va.