Un año viajando Relatos Más acá en el tiempo recorrido Japón →
Semana 29
agosto

Semana 29

Desde el 22/08/2024 al 28/08/2024

Locaciones esta semana
📅 Desde el 22/08/2024 al 28/08/2024

22 de agosto

Hoy fue un día agitado, de los más agitados hasta ahora. Corrí todo el tiempo de acá para allá poniendo etiquetas. Me molesta cada vez más no entender qué me dicen y contestar algo random. Pasó algo raro, una situación incómoda: vino la jefa y se clavó al lado mío a solo esperar. Dije: «Uy, ¿qué hice ahora?», pero la verdad no me perseguí mucho porque no había hecho nada, así que seguí con lo mío. Al rato le pregunto algo como: «Qué día ocupado hoy, ¿no?». Y me dice: «No tanto». Y lo que vino después fue un silencio incómodisimo.

El viejo del forklift con el que trabajo estuvo hecho una seda como en toda la semana, más que un buen día y nos vemos no hay. Al terminar el día me dice: «Nos vemos el lunes» a eso de las 17:30 y se va.

23 de agosto

Ya cansado, sintiendo el cansancio de la semana y anhelando que termine el día para descansar, porque lo necesito como nunca. Durante el camino escuchamos música para levantar el espíritu. Cuando llegamos, veo que estaba el viejo del forklift y me llama la atención. Todo lo bueno que estuvo durante la semana se le borró de un plumazo, estaba intratable. Le pedí que moviera algo y me dijo que no. Caetano y después otro compañero le pidieron algo y dijo que no; al rato lo hacía, a la media hora. Cuando viene la chica italiana que trabaja en el depósito, a modo de chisme, me dice: «Hoy la forklift china no vino porque hizo una denuncia por racismo en contra del supervisor del depósito Andrew». Até cabos y dije: claro, el viejo no iba a venir, pero tuvo que hacerlo porque la china no vino hoy. Por eso estaba intratable.

Hoy fue el día más ocupado de la historia. No tuve tiempo ni de pensar, terminé muerto. A última hora preparamos una orden para Canadá que nos tomó dos horas y un poco más, lleno de gente, todos corriendo, verificando apenas. En fin, hoy fue el día más ocupado, y tenía razón la jefa: ayer no fue tan ocupado.

24 de agosto

Fuimos a comprar otras botas, no nos despertamos tarde porque ya estamos acostumbrados a levantarnos temprano y el cuerpo se acostumbra. La verdad es que es clave un calzado para el trabajo porque te la pasás caminando y los pies son el sostén de tu cuerpo. Fuimos a una tienda que nos recomendaron, pero resultó que ahí no vendían; nos dijeron que debíamos ir a otra y eso hicimos. Cuando me probé la primera zapatilla, sentí que estaba caminando en una nube. Sentí que mi talón reposaba en una buena plantilla. La vendedora, por su parte, nos recomendó otras de acuerdo al tipo de trabajo, y yo me las probé y sí, eran mejores y las compramos.

Hicimos unas compras en el Coles, pasamos por el Target que Nati quería comprar bombachas y de paso le regalé un libro que vi de Elena Armas. Volvimos a casa a descansar y a cocinar algo para la noche.

Vimos una peli, Kingsman, y más tarde La Momia, y tiempo después, antes de las 0 h, ya estaba dormido.

25 de agosto

Estoy pasando por un momento en mi vida, a mis 35 años, donde lo taciturno, la calma, la nocturnidad —entendiendo la nocturnidad como aquello que abraza el momento reflexivo, el momento de quietud, las sospechas de que algo está por venir y en ese lapso puede ser visto—, decía, este momento en mi vida en donde no es que me alejo de la gente, busco distancia y una mejor perspectiva, no me aíslo, busco mi discurso interno, me arropo de mis propias opiniones y dejo de ser interpretado por otros, abrazo al negro Dolina pero pienso a través de él, ya no repito sus palabras. Todo esto no es discutido por nadie ni avalado por ninguno, sino que mi proceso demanda aislamiento, construir a través de la soledad. Ahora estoy escuchando los podcast de Seba de Caro, y si bien no sé nada de cine, lo consumo porque me abre la cabeza a pensar que lo que Seba opina del cine, con respecto a los planos, a la realización, a cómo construir una escena, me sirve para repensar la cultura y la literatura. Veo nexos aunque no los haya, y si no hay, intento construirlos.

26 de agosto

El francés vino a trabajar conmigo.

Me mandé muchas cagadas, pero las arreglé.

Cumplió fran.

Veo a la dueña revisando la basura.

Para sorpresa mía, el francés que fue protagonista de la novela se apareció para trabajar conmigo y, bueno, por momentos iba bien, pero creo que es un trabajo aburrido para dos personas y, además, que ya me acostumbré a estar solo con mis pensamientos. Me habré mandado una banda de cagadas y eso que era yo quien lo tenía que capacitar, pero bueno, las arreglé a todas y se siguió adelante. Saludé a Fran para su cumple; está enorme y cada vez más tiene cara de adolescente, y dios, cómo la extraño a la enana.

A la noche, cuando estamos llegando, Nati pega un grito como si un asesino se apareciese, y como me asusté yo también, giré rápido para ver por qué había gritado. Apenas termino de girar, veo a una rata corriendo. Entramos, nos bañamos y comemos, y después a la cama. Nati se duerme primero. Afuera escucho algunos ruidos extraños en la zona de los tachos de basura. Lo primero que pensé fue que la rata estaba hurgando los tachos, y ni pensaba en ir a matarla. Abro la ventana para ver qué pasaba, porque mi ventana da a la zona de los tachos de basura, y veo a la dueña revisando la basura. Días atrás nos había dicho que prestáramos atención a cómo reciclábamos, y bueno, debe ser por eso, pero aún así, muy extraño.

27 de agosto

Los teros no dejan de sorprenderme. No solo tienen un enemigo, sino que también, si andás cerca de su nido, no dejan de gritarte, excepto a la mañana, porque, como cualquier ser vivo, nadie puede putear con vehemencia a la mañana. Se suscitó una conversación en el almuerzo con respecto a esto: por qué pusieron los huevos ahí, no tiene sentido, está a la intemperie y es un mal vecindario. Yo digo que tienen ese tipo de personalidad que le gusta quejarse, pero no cambiar las cosas, porque, pese a que nos moleste aceptarlo, es lindo quejarse.

28 de agosto

El francés no para de hablar y entre que ahora cada tanto hablo italiano con Nina, tengo el cerebro partido porque se me mezclan los idiomas. De por sí, a las 6 de la tarde no quiero hablar con nadie. Hoy es día de pago, así que más tarde veré —o quizás mañana— qué tal me fue.

¿Terminaste la semana?
Marcala como leída para llevar el registro del viaje