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Semana 23
julio

Semana 23

Del 8/07/2024 al 14/07/2024

Locaciones esta semana
📅 Del 8/07/2024 al 14/07/2024

8 de julio

Dejamos el motel para mudarnos a la nueva casa, que está a unos 15 minutos del motel. La discusión entre Nati y yo no era tanto cuándo vamos a ir, sino si vale la pena ir. En este tiempo de crisis, por así decirlo, estuvimos hablando mucho sobre qué hacer, sobre lo que pasó, y si bien al principio estaba enojado con ella por ser la artífice de este plan, no me parece justo que cargue con toda la culpa y con toda la responsabilidad de lo que pasó, porque confieso que yo pensé que podía resultar, pero bueno, salió todo mal. Nos mudamos y, aparte de eso, pagamos la cuota del dúplex del mes; queda nomás transitar este mes, que el alquiler ya está pagado, y ver si podemos comenzar a trabajar. Estamos en un tiempo austero y tratando de levantar la cabeza.

9 de julio

Otro día que pasa tratando de buscar trabajo; lo bueno es que ya firmamos un contrato para empezar a fines de julio lejos de acá, lo malo es que estoy tan desconfiado que la verdad quiero medir mis pasos con sabiduría y mesura, al menos lo más que pueda.

No puedo negar que hago unos buenos cafés. Esta técnica fue acuñada tras largos años, lustros y décadas de aprendizaje junto a grandes maestras del batido. La técnica es sencilla, más no fácil de aprehender. Existen varias corrientes de pensamiento del batido: la primera es el veloce, que consiste en batir rápido y alcanzar la amalgama del café y el azúcar pronto; la otra es la no-stir, que consiste...

10 de julio

Estoy escribiendo esto después de días y días de turbulencias, donde un día estoy bien y al otro día estoy cómo el orto. A pesar de estar postulando a todos lados y recibir solo respuestas de «recibimos tu CV» o «decidimos avanzar con otro candidato», no avizoro un futuro promisorio por delante.

11 de julio

A las nueve y pico de la mañana suena el teléfono de Nati para comenzar lo que llaman un trial, que es una prueba de dos horas; si andás bien, te contratan. Le pidieron que esté lo más pronto que pueda. Frente a esto, yo también me cambié y la acompañé, ya que, de paso, podría tirar unos currículums en algunos cafés, y de paso ir a una packhouse que está a media hora del centro. La dejé a Nati y seguí camino. Hasta ese momento pensé que Nati iba a venir a tirar el currículum a la pack, pero unos minutos más tarde me dijo que fuera solo. Así que arranqué el auto y fui a un café, y luego a otro, y por último a imprimir un nuevo CV apto para ese trabajo dentro de la packhouse. En el camino, y con el auto totalmente en silencio, empecé a tener un diálogo interno que poco a poco se fue exteriorizando.

—La puta madre, ahora estoy clavado acá, buscando laburo y seguro, seguro, teniendo que aceptar el trabajo de picking y la puta madre que lo parió —todo esto mientras golpeaba mi muslo con fuerza para acentuar que estaba molesto—. Bueno, bueno, tranquilo, ya va a pasar. Yo quería estar en Sydney y no clavado acá viendo al comediante que quería ver y a Greta, pero no, ahora estoy clavado acá.

Es muy fácil pensar que todos los momentos puedan ser felices, y aunque está la ilusión de que es muy fácil levantarse, también es cierto que hay que hacerlo y que el camino está lleno de contrariedades y malestares. No puedo ser positivo todo el tiempo ni negar que estoy enojado y angustiado.

Cuando me llamó Nati para que la fuera a buscar, yo estaba de camino a la casa donde vivíamos y cambié el rumbo hacia donde la había dejado a ella. Cuando llegué, mi molestia era tan aparente que ella me preguntó si estaba bien y no me aguanté lo que dije que me iba a aguantar, y le lancé todo lo que me pasaba. Entramos a un McDonald’s y empezamos a discutir un poco sobre el viaje, sobre las sensaciones de cada uno, sobre lo que venía y cómo iba a ser a partir de ahora. La cosa subió de tono, no a los gritos pero sí acalorada. Cuando terminamos de discutir, arreglamos las cosas y en la mesa de al lado escuché a un argentino que decía: «Sí, dale, yo te lo llevo», con la “sh” de “sho” bien marcada, y me dio un poco de vergüenza porque ahora seguro pasaré a formar parte de su anécdota cuando una pareja empezó a discutir.

12 de julio

Nati se fue a trabajar y yo me quedé en casa. Decidí no ir a tirar currículum e ir directo a casa a pasar el día; compré pan, harina y huevos para hacer ñoquis, entre otras cosas. El día no se puede decir que fue productivo y, aunque estuve avanzando con la app, mi compu se está muriendo de a poco y ya va muy lenta. Cuando Nati me llamó para que la pase a buscar con el auto, eran las 14 y pico, y me dijo que iba a estar en el supermercado Aldi. Cuando llego y ella se sube, noto que estaba cansada y me dice:

—¿Vamos a dejar el CV a la pack?

Le digo que sí y, mientras vamos en viaje, me dice:

—Me llevé del trabajo unas sopas tipo Maruchan para comer. Encima me olvidé de avisar en el super que entré con eso y me miraron raro, quedé re chorra, pero juro que ya lo tenía conmigo.

Me reí y seguí manejando hasta llegar a la pack.

13 de julio

14 de julio

Nos levantamos tarde hoy, y me puse a ver Uruguay vs Canadá por el tercer puesto. Ayer me vi toda la conferencia de prensa de Bielsa en donde se recalentó y tiró contra la organización por las canchas, por la falta de seguridad en el partido ante Colombia y demás. La verdad que quería que ganara Uruguay, como finalmente lo hizo. Cuando estábamos en la cama con Nati, después de un café y haber tomado una de las sopas que trajo, estábamos diciendo de ir a cocinar pero nunca íbamos. En una de esas le llega un llamado a ella de un restaurante para ver si podía ir a una entrevista y ella se acordó que, en realidad, en ese restaurante había preguntado por si había una posición libre para mí, así que acepté, fui y tuve la entrevista. Volví a casa y le dije: «La verdad que tenés un culo terrible, te llaman siempre a vos».

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