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Semana 20
junio

Semana 20

Del 15/06/2024 al 21/06/2024

Locaciones esta semana
📅 Del 15/06/2024 al 21/06/2024

15 de junio

Hoy jugó Boca a la mañana, pero el día anterior no tenía ni pensado levantarme y verlo, sino dormir y enterarme del resultado, porque era contra Vélez y, además, no sé, era muy temprano. Para mi fortuna, me desperté solo y sin despertador, y aunque traté de seguir durmiendo, en un momento dije: voy a ver el segundo tiempo al menos, y vi el tremendo golazo de Cavani de sombrero con la cabeza.

Traté de ver el partido de Argentina contra Guatemala que vino inmediatamente después, pero no lo enganché por internet y, la verdad, me cansé de buscarlo y desistí, y me traté de dormir de nuevo.

A la noche vino un amigo a comer unas pizzas de Domino’s y le mostramos la casa donde vivimos. Más tarde, cuando se fue, hicimos videollamada con mi hermana Jime, que justo estaba con Gonza, y nos pusimos al día.

16 de junio

Amaneció sin lluvia y prometía estar soleado todo el día. Decidimos entonces gastar lo único que quedaba de yerba en la playa de Bondi. Para quien ande medio confundido, se pronuncia «Bonday», no como el colectivo. Digo esto porque me pasó la primera vez.

Pude ver un acantilado donde rompían olas de quince metros, capaz exagero, pero eran enormes.

Cuando estábamos sentados en la playa, se podía apreciar que el mar estaba furioso; las olas rompían continuamente sobre la orilla y cada vez iban oscureciendo la playa seca. El mar, en cada rompimiento, iba ganando terreno. A mi derecha, de repente, una ola se alzó bastante grande y fuerte y arrastró consigo a un pibe que estaba distraído. Este pibe no venía solo, estaba con su amigo, que se puso a gritar "Help" como si no hubiera un mañana. Su amigo estaba a unos pocos metros de pie y, sin embargo, no paraba de gritar. Era casi un chiste o una escena trágica dentro de una obra de teatro donde el escenario es de apenas un metro y los actores fingen la distancia como si entre ellos hubiera un abismo.

Aparte de eso, el día estuvo aceptable y ya no queda más mate.

17 de junio

Desde ayer nos propusimos empezar de nuevo la saga de Piratas del Caribe. Yo solo vi la uno y, a lo sumo, la dos; hoy tocaba la dos y debo decir que estaba bastante buena.

Yo estaba esperando que se hicieran las veintitrés horas o que mi viejo se despertara para desearle un feliz Día del Padre. Mientras me contaba cómo iba su día, solo en la costa porque así lo decidió, me dijo que se fue para descansar del ajetreo. Se sentía abrumado, me dijo también: —Necesito descansar de tu madre, pero se me pasa rápido porque yo no sabría qué hacer sin mamá.

Y ni bien terminó de decir eso, casi me largo a llorar. El tiempo pasa y rápido, y mis sentimientos son cada vez más vivos.

18 de junio

Hoy fuimos a tirar unos CVs a partir de que ayer me llamaron para tener una entrevista. La entrevista era en un local próximo a abrir y que estaban buscando barista. Yo tuve una experiencia breve pero útil para estos momentos, así que apliqué. No estoy mintiendo mucho en mi CV, sino que trato de evitar esos momentos en donde me ponen a prueba y se dan cuenta de que no sé un pingo.

No puedo decir que fue un rotundo fracaso la tirada de CVs hoy porque obtuve un posible trial, que es una prueba de dos horas no paga, en un lujoso hotel. Mientras esperaba, se me acerca un muchacho a preguntarme si necesitaba algo y le dije que no, que estaba esperando al gerente para dejar mi resume. «Ok, you are waiting (inaudible) Matías». Ahí digo: ¿qué carajos?, ¿cómo sabe mi nombre?, ¿me conoce?, ¿ya me postulé? ¿Existen cámaras de reconocimiento facial que hacen que si uno va a dejar su CV, entonces lee tu CV y sabe tus datos? ¿Qué tecnología macabra es esa? ¿Qué plan de dominación mundial estaba pasando en este hotel tan fancy? «How do you know my name?» —le pregunto con la voz temblorosa, sabiendo que mi destino a partir de ahora estaba signado por el aislamiento y la tortura—. «El gerente —me dice— se llama Matías, ¿cuál es tu nombre?». Ah, Matías con S final, qué coincidencia. Río de alivio, pero también para evitar levantar cualquier sospecha de que yo sé algo, sé que acá se cuecen habas.

A la noche llegamos a casa y un amigo me mandó un mensaje preguntando si mañana estaba disponible para un trabajo de pintura y que, si estaba disponible, él me prestaba ropa de trabajo. Le dije que sí y fui a buscar la ropa. El trabajo es en efectivo, o sea en negro, y es solo un día.

19 de junio

Estoy yendo al trabajo que me pasó mi amigo; de movida llego tarde, pero no porque me haya quedado dormido, realmente me colgué mirando el celular. Las zapatillas me aprietan bastante y tuve que dejar el pantalón en casa porque era mínimo dos talles menos y no me dejaba respirar.

20 de junio

Aunque al principio yo no quería, después me terminé convenciendo, o mejor dicho, terminé aceptando los argumentos de Nati sobre ir a trabajar al campo. Todo indica que vamos a ir a trabajar al campo cueste lo que cueste y aunque haga frío. El punto es que nos está costando encontrar trabajo en la ciudad y también nos desacostumbramos al ritmo y a los precios.

Con muy pocas actividades, decidí que era un buen día para lavar la ropa, así que me fui a buscar monedas de dos dólares para usar la lavadora y secadora. Al principio, me fui a algunos negocios y lo único que recibí fueron puros no. Después, busqué un banco que estuviera cerca; cuando lo encontré, fui a por ello y, mientras caminaba, descubrí una zona que estaba muy linda a pocas cuadras de casa.

Terminé comiendo sushi que justo vi a la pasada en un local. Ya casi volviendo, reviso la casilla de mails y me encuentro con que el challenge que estaba haciendo para una empresa se vio súbitamente cancelado porque ya encontraron a la persona adecuada, lo cual me enojó bastante.

21 de junio

Me desperté a las 11 y pico con el segundo tiempo de la selección contra Canadá en marcha. Qué hermoso es ver a la selección jugar y más a Messi. El segundo fue un golazo y, aunque lo tuve que ver en una transmisión pirata y con una imagen que no era muy precisa, se pudo disfrutar.

Terminamos hablando con mi hermano sobre la posibilidad de comprar un auto y que nos tirara tips. En el medio le dije que lo extrañaba mucho y que él también. Nos dijo que si necesitábamos algo, que lo llamáramos, e hizo extensiva la propuesta a Nati: —Vos también, Nati, si querés hablar de algo y por ahí no querés llamar a tu familia, avisame.

Cerramos el día mirando Piratas del Caribe 3 o 4, ya no me acuerdo.

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