Un año viajando Relatos Más acá en el tiempo recorrido Japón →
Semana 15
mayo

Semana 15

Desde el 15/05/2024 al 21/05/2024

Locaciones esta semana
📅 Desde el 15/05/2024 al 21/05/2024

15 de mayo

Hoy nos despertamos a las diez de la mañana sabiendo que teníamos que ir a mostrar a Fito —el auto— a una chica Argentina que después lo probó y lo manejó por todo Mount Maunganui y que, probablemente, no lo compre. El encuentro era a la una de la tarde en el estacionamiento del McDonald’s. Teníamos unas ganas de comer en el «Mac», hace días venimos comiendo porquerías o cosas sin sabor que hoy dijimos, ok comamos la porquería más grande de todas pero que al menos sea rica.

El día estaba medio lluvioso y feo, ya en el pronóstico se avizoraba una lluvia tremenda casi del 95% y muy caudalosa. No fue tan así finalmente. El problema es que nos confiamos tanto en que no íbamos a trabajar que planeamos un día normal, mostrar el auto, comer algo y juntarnos con Lau y Tincho una pareja de argentinos que nos conocimos en la «packhouse» la temporada pasada.

Claramente esto fue un error. Una crónica de una muerte anunciada como lo llamo yo. Al poco tiempo, a eso de las cuatro de la tarde nos llega un mensaje de que íbamos a trabajar. Así que a eso de las cinco de la tarde nos volvimos a casa. Ya en el trabajo sentimos todo el cansancio que podíamos sentir y terminamos pidiendo por salir antes.

16 de mayo

Efectivamente salimos a las dos de la mañana totalmente cansados y destruidos. Yo llegué a casa y me dormí casi al segundo hasta las seis de la mañana, me volví a dormir y me desperté a las diez. Dormí muy profundo.

Quizás no lo puedan apreciar pero ir a trabajar con cansancio y sueño extremo se puede hacer, algunas veces, pero llega un momento en que estás tan de mal humor y tu cuerpo deja de reaccionar que querés irte y no saber nada, es realmente un calvario y parece como algo menor.

Una vez despiertos y levantados fuimos a hacer unas compras al súper, las últimas que haremos acá en Nueva Zelanda, o eso espero. Al volver a casa nos pusimos a ver el partido de Boca vs Fortaleza por la copa sudamericana. Boca dominó pero no lo pudo cerrar y es todo lo que voy a decir. No tuvo suerte o no supo cómo cerrarlo. Creyó que metiendo el segundo, que no llegó, era el mejor camino y en una contra furibunda nos empataron. Boca tiene un plantel corto claramente.

Ya teníamos pactado mostrar el auto a la tarde después de las tres a un indio, aunque insistió en que fuéramos a la casa le dije que estaba a una cuadra y que lo esperaba ahí. Cuando llegó veo que viene un grupo de 4 o 5 personas. Uno de ellos me saludó con un apretón de manos. Todos se pusieron a revisar el auto como si fuera la escudería Red Bull. Revisaban cada detalle y cada rincón. Me dijo de dar una vuelta y le digo que si, la miro a Nati y, antes de que ella dijera algo, la mujer del muchacho le ofrece esperar en la casa. Nati acepta y yo me voy con el hombre. Acá va una enseñanza del mundo de las ventas de autos, mientras menos reveles sobre tu situación actual mejor. El tipo miró el espejo retrovisor y me dice que está roto, que debería pagar unos 500 dólares para arreglarlo y le digo ok podemos averiguar y ver, descreí de sus palabras pero, aun así, fui polite, a fin de cuentas sabía que la gente iba a pedir rebaja por eso.

Cuando terminamos de dar la vuelta vi que estaba estacionando dentro de su casa y me pidió, gentilmente, que entre y espere allí. Lo cual me rompió mucho las pelotas porque, primero no confío y segundo quería seguir con mi vida, decime cuánto querés y vemos, no esto, pensaba enervado. Pero accedí y cuando entré la veo a Nati con cara de por fin llegaste.

El muchacho me pidió que me siente, pero yo ya me quería ir. Me quedé parado y me pidió que me siente de nuevo, Nati me dice sentate por respeto. Ellos siguieron hablando entre ellos y mientras, me mostraba publicaciones de otros autos, más viejos o, con más kilómetros, pero más baratos que el mío, insinuaban que no podían pagar más de 4100. Antes de que diga buenas noches muchas gracias, me ofrecieron una bebida verde sabor a ojete, como sandía con menta y sal y lo primero que pensé fue: me envenenan, me secuestran y chau futuro. Lo admito, vi muchas películas, pero igual el sabor de esta bebida era horrible y no me lo iba a tomar. Les dije que si subían su oferta yo bajaba el precio y que podíamos seguir hablando. Nos fuimos y mi calentura era total, se fue matizando por una sensación de alivio de sentir que ya nos fuimos.

17 de mayo

Ya estos días que no estamos yendo a trabajar, más por decisión propia que por falta de trabajo, estamos sintiéndonos con más energía y con más ganas. Yo me levanto de mejor humor y, quizás, a las seis de la mañana y me duermo no tan tarde y Nati casi que igual.

Aproveché que tenía energía para ir a la peluquería porque ya el pelo no daba más y necesitaba un corte. Me atendió la dueña, una brasileña que hace 4 años que vive acá y vivió 10 años en Argentina. Le conté que la vez anterior me corté con el filipino y mi novia con el indio. Me preguntó si el indio hizo bien su trabajo y fui sincero: a mi novia no le gustó porque atrás le dejó mucho volumen y ella no supo decirle como lo quería. Así que me ofreció arreglarle el corte gratis porque el indio hace lo que quiere, me dijo, me hizo perder clientes. Hasta incluso, la peluquera me pidió mi número, para ofrecerle mi auto a su otro empleado. Aparte de eso ella vendió la peluquería y se estaba por ir a Australia.

Más tarde, cuando volví de la peluquería, me fui a la compu un rato hasta que Antony nos dijo de ir a la playa y dijimos que si. Fuimos por un rato, el día ameritaba para una salida al menos.

18 de mayo

Venimos durmiendo re temprano y despertando a las seis de la mañana, es como si un cansancio bajara de repente e hiciera que me desmayara. Hoy, por ejemplo, estaba viendo John Wick 4 y, de a momentos, me quedaba dormido, me saqué las lentes de contacto y a la media hora me quedé dormido completamente.

La idea del día de hoy era juntarse con los chicos en un bar del Monte. Escribimos un mensaje en el grupo para ver quién quería y podía y en paralelo le escribí a Kristoff y a Joaco para que vayan al bar. Al principio dijeron que si y, pocas horas después, cancelaron así que nos quedamos en casa. Días atrás Simon nos invitó a una cena que hacía en la casa con una amiga de ella, a la cual yo dije que no porque suelen aburrirme esas cosas. Nati tenía ganas de asistir pero no sola así que nos quedamos en la cama comiendo papas y mirando una película.

19 de mayo

De vuelta arrancamos el día temprano como a las seis de la mañana, se ve que andamos cansados y necesitamos recuperar energías. Ya de antemano sabíamos que a las once teníamos que mostrar el auto así que, pensamos que la mejor opción era comer sushi en el Bay Fair y después vayamos a ver mochilas. Hace tiempo que pienso que para hacer semejante viaje tenés que si o si viajar con mochila, aunque no vayas a hacer «hiking» o largas caminatas. Ocupan espacio y es difícil trasladar una valija.

A la mañana escuché un murmullo en la cocina y varias veces Nati gritaba “Mati come” «come» en inglés, del verbo venir. Nati estaba hablando con la dueña y con Antony. Salí del cuarto y fui a donde estaban todos, al living. Cuando llegué estaba sobre la mesa una banana y me preguntaban si le podía enseñar a Antony a ponerse un forro, claro que era en tono de joda, así que fui a buscar un preservativo para subir la apuesta, a lo que Antony, totalmente ruborizado y muerto de risa, me contestó «I know, I know how to do that».

Agarramos el auto y fuimos al encuentro con la persona que iba a ver el auto, un tal Andrew. Fuimos al lugar pactado llamado Welcome Bay, una especie de shopping pero venido a menos. Le mostré el auto y tuve la sensación de que no lo iba a comprar pero, aun así, la charla fue cordial.

Volvimos al shopping de Welcome Bay y lo estacionó donde nos habíamos encontrado, nos saludamos con Andrew, subimos al auto y fuimos directo hacia el Bay Fair, un shopping estilo Abasto, más grande. Fuimos a comer sushi. Las piezas eran gigantes, si bien lo sabíamos, las ganas eran tremendas. Después de comer recorrimos un poco, cambié el vidrio templado del celular y le escribí a Tincho y Lau si querían que nos encontráramos por el Monte.

Dijeron que si pero primero yo quería ver las mochilas y fuimos a un lugar donde había una cuantas más baratas.

Después de todo eso, fuimos al Monte a encontrarnos con los chicos, tomamos unos mates y más tarde nos fuimos a comer una hamburguesa tremenda, de las mejores que probé en NZ.

20 de mayo

Hoy fue el día de pizza, Boca y birra. Ya, sin estar trabajando, uno se da cuenta de todo el tiempo libre del cual dispone y la cantidad de cosas que uno pudiera hacer si aprovecha cada instante. No es para nada un mensaje de pseudo superación o esas boludeces, quiero darle otra perspectiva a lo que es el tiempo libre.

21 de mayo

Otro día más que pasamos en la casa sin trabajar y esperando. Voy notando cada vez más como Nati se aburre hasta un extremo sin retorno, como no sabe qué hacer y como se pone inquieta. Yo me pongo con la compu y por un rato me mantengo ocupado.

Hoy mientras tomábamos unos mates a la tarde con Nati surgió la posibilidad de hacerle un test rápido de inglés a Antony. Le hicimos algunas preguntas porque ya está a pocos días de rendir su examen. Lo noto nervioso pero creo que él va a poder.

Vimos los Groods o Croods una peli que está buena, para mí unos 7 puntos. Cumple.

Después de eso, hace unos días (tal vez años), le vengo diciendo que tenemos que ver Death Note, una serie de anime que está tremenda y eso hicimos nos vimos unos 4 capítulos y quedamos listos para dormir.

¿Terminaste la semana?
Marcala como leída para llevar el registro del viaje