Mientras iba transcurriendo la jornada laboral sabía que a las 8 teníamos el turno para la WOF, una especie de verificación técnica del vehículo, en Argentina sería el equivalente a la VTV. Además de este chequeo había que mandar plata para pagar la cuota del dúplex. Casi como crónica de una muerte anunciada yo palpitaba que este día iba a ser largo y que íbamos a dormir poco.
Así terminó siendo y lo que fue el día de trabajo se hizo agotador e interminable.
Cuando llegamos al taller nos presentamos y nos piden una serie de datos y dos o tres preguntas sobre el auto. Nos dicen que en una hora estará listo y que pasemos a retirarlo.
En el mientras tanto, y hasta que el western unión abra, vamos a tomar un café. Cuando se hizo la hora vamos al taller pero antes pasamos por el local para enviar dinero. Como habíamos hecho envíos antes fue cuestión de segundos o minutos.
Vamos al taller y ahí nos avisan que había que cambiarle 3 ruedas y arreglarle el volante porque tenía un problema de desviación. Le decimos que todo bien que lo dejamos y queríamos saber: a qué hora estaría y cuánto cuesta. La hora nos dijo a las 4 y por dentro dije bueno es lo que toca ya son casi las 10 así que no vamos a dormir nada. Y el costo no supo decirnos, quedó en enviarnos un mensaje con los detalles.
Llamé a Antony para que por favor nos pasara a buscar con su auto, se copó me dijo que si y vino enseguida. De agradecimiento le compré unas TimTam, unas galletitas. Llegamos a la casa comí un sopa, miré Shingeki y a dormir. A eso de las 15 suena el despertador de Nati y pensé que temprano si era a las 16 que había que ir. Cuestión que traté de seguir durmiendo y era imposible. El despertador volvió a sonar a los 10 minutos. Traté de dormir de nuevo. El despertador volvió a sonar 10 minutos después y por dentro pensé en algún momento lo apagará. La situación se repitió, sin exagerar unas 8 veces hasta que se hicieron las 16.20 o aproximadamente. Cuando se despertó le dije que dejara de hacer eso y aprenda a levantarse con una sola alarma, reímos un rato largo.
El auto estaba hecho una seda, nos salió caro el arreglo, pero valió la pena.