Otro de mis días que me desvelo y duermo 2 o hasta 4 horas, debe ser el sol o que mi cerebro está hiperactivo y a veces no termina de desconectar. Me despierto de manera anticipada, porque veo que llega un mensaje de mi viejo preguntando por las llaves del duplex, tema que hace que se me remuevan recuerdos dolorosos, sobre todo por cómo fue el desenlace de la historia. Como nunca hablé con mis viejos sobre este desenlace y, algo en mi interior todavía se removía, me hice unos mates y los llamé. Les conté cómo iba la vida por acá y, a propósito, me preguntaron si tenía intenciones de establecerme en algún lugar y les dije que si, que queríamos tener familia y que en algún momento era la idea. Por ahora la vida me estaba regalando la oportunidad de viajar y conocer y quería aprovecharla. Los puse al día y cuando Nati se despertó le conté que estuvimos hablando.
El plan del día era ir a trabajar a las 19hs, pero a las 15hs nos cancelaron así que decidimos salir a buscar otro trabajo cosa que no pasó aunque desde una packhouse nos dieron el visto bueno para el siguiente día. Usaríamos esa carta en caso de que nos cancelen de nuevo.
Estuve casi todo el tiempo dormido después de las 15hs y con pocos reflejos, así que ni bien terminé todo este trajín dormiría una siesta.
A la vuelta pasamos por el súper solo por shampoo y como siempre compramos mil cosas extras.
Terminé el día comiendo una especie de choufan con fideos de arroz, aquellos que compré en el mercado koreano con Antony y mirando Los Simpsons, capitulazo el del gato.